La búsqueda de la verdad ha sido el eje histórico del proceso judicial, condicionado siempre por los marcos culturales, religiosos y políticos de cada época. Las ordalías y la tortura, aunque hoy resulten irracionales, respondieron a lógicas jurídicas coherentes con sus contextos y expresaban una concepción sagrada de la justicia. Su abandono marcó el tránsito hacia la racionalización del Derecho y el respeto de garantías procesales.
Sin embargo, el uso actual de sistemas algorítmicos en la justicia reintroduce riesgos de delegación ciega del juicio humano en procesos opacos, análogos a las ordalías.
La obra ofrece:
- Parálisis judicial por exceso de confianza en la IA
- Riesgo de opacidad y ritual en decisiones algorítmicas.
- Propuesta de modelo garantista basado en transparencia y juicio humano.